martes, 27 de enero de 2009

¡¡Profe Crepúsculo recibió el premio Symbelmine!!

Imagínense mi emoción cuando ayer recibí la comunicación de nuestro común amigo bloggero Deigar (montón de gente lo conoce, así que supongo que muchos de los que lean esto sabrán de quien hablo) del sitio Literatura juvenil, diciéndome que me pasara por su blog pues tenía una sorpresa... ¡Y ERA ESTE PREMIO!
Además posteriormente se sumaron a él
Claudia de Twilighters-Robert y Aredhel de Just Kristen Stewart. Demasiada alegría...



Por supuesto que ya lo dije, pero lo repito: ¡¡muchísimas gracias!!, porque esto de bloggear sobre Crepúsculo es una pasión, y es una pasión también la que siento por la lectura, la escritura, la literatura juvenil y me produce una profunda alegría el contagiarlas...

Sin embargo, sumado al gusto por el reconocimiento, hay un elemento extra: Tolkien es sumamente significativo para mí, es mi autor más amado de fantasía épica, y que se trate de un galardón con el nombre de las bellas y humildes florecitas que crecen en Rohan, sobre las tumbas de los reyes de los rohirrim, es totalmente encantador...


En fin..., bien difícil se me pone esto de elegir siete blogs cuando sigo tantos que me inspiran respeto y afecto, cuando hay tantos amigos queridos que se dedican a postear sin descanso, a crear, a escribir... Intentaré...


Pero antes que nada cumplo con las prescripciones:

El premio SYMBELMINE es otorgado en agradecimientos a los blogs con los cuales sentimos que hemos establecido un lazo, reconociendo su trabajo y como un motivo más para estrechar vínculos existentes, para que así, no nos olvidemos de los que hacen que cada día queramos seguir haciendo lo que hacemos.

Elijo entregar los siete premios a aquellos blogs que han ayudado a difundir Profe Crepúsculo, cuyos adnistradores han sido generosos comentando aquí, o sumándose como seguidores de este blog, y por supuesto ayudan a difundir esto mismo que yo amo: los libros (y, sí, ya sé, nos repetimos mutuamente... ¡pero qué se le va a hacer!):

Literatura Youth Fantasy: Arantxa y Aran, porque son las amigas más fieles que me traje desde mi otro blog ¡Piezas de a ocho!, y son maravillosas en lo que hacen, saben cuánto respeto su labor fabulosa por la literatura fantástica juvenil...

Juvenil Romántica: Darkmoon, Cirial y DaYla, a quienes también conocí a través de mi proyecto ¡Piezas de a ocho!, pero a quienes admiro por lo genial de su blog, además de compartir la pasión por la literatura juvenil romántica...

Libros sin tinta: María del Carmen, que es una genia que difunde la lectura incansablemente, lo que me parece una tarea imprescindible, y además es la amabilidad y gentileza hecha persona...

Signos musicales: Cris -amiga, alumna, colega- a quien he contagiado la fiebre Crepúsculo y la locura bloggera, además de compartir con ella el amor a la buena música y la lectura voraz...

Cielo Tormentoso: Lore Cullen, mi fiel lectora en ¡Piezas de a ocho!, mi fiel seguidora acá, la valiente y creativa escritora...quien está renovando su blog y le está quedando precioso.

Novelas románticas vampíricas: Barbinorteña, por hacer ese blog increíble sobre mis personajes favoritos...VAMPIROS... ¡tenés todo!, casi no encuentro nada que pasarte...

Twilight Angels: Katy -o como se hace llamar... Alice Cullen-...¿o era al revés?, también mi seguidora en Piezas..., quien hace un blog espectacular con sus "colegas"...

A TODOS USTEDES, GRACIAS POR ENLAZARME, COMENTAR, LEERME, COMPARTIR IDEAS, HACER LO QUE HACEN EN SUS BLOGS... Y ME DAN GANAS DE SEGUIR...


Ya otorgados los premios les explico los requisitos que deben cumplir:

- Escribir un post mostrando el premio recibido, citar el nombre de quien te lo dio y cuál es su blog o web, enlazarlo allí mismo.

-Elegir 7 blogs o sitios de internet que por su calidad, su afinidad o por cualquier otra razón hayan conseguido establecer un vínculo que desees reforzar y premiar; luego: enlazarlos en el post escrito y notificar a los elegidos con un comentario.

-Opcional: Exhibir el premio de modo permanente en tu blog.

lunes, 26 de enero de 2009

Crónica antes del crepúsculo

Hace un tiempo en el Chat- box alguien me comentó sobre la odisea que había sido conseguir el libro Crepúsculo, ese que tantos deseos tenía de leer (culpa mía). Yo le dije: deberías escribirlo... y lo hizo, y además bellísimamente.

Por eso hoy el post le pertenece a mi amiga Valeria -una lectora apasionada, voraz, incansable, entusiasta-, a quien ahora contagié la fiebre Crepúsculo, pero con quien además comparto la magia de Harry.

¡Gracias, Vale!


Eran dos. Aparecieron en las plantas de mis pies. Me dolían, ardían y molestaban. Entonces las observé: allí estaban esas dos manchas rojas augurando unas grandes ampollas que me harían recordar por unos cuantos días el recorrido realizado.


Todo comenzó así… La mañana lucía soleada anunciando una jornada de intenso calor. Ni siquiera una nube se animaba a aparecer en el cielo para quitarle un poco de protagonismo al colosal astro. Estaba en Paraná junto a mi gente soportando más de cinco horas de preocupación y “nervios de punta” debido a que mi hermano había sido sometido a una importante cirugía. Pero la angustiosa espera encontró su fin cuando confirmé que todo había salido bien. El clavo de platino de cuarenta y dos centímetros de largo ya se encontraba sosteniendo el fémur de Dante y tal vez, de alguna manera, sosteniendo en pie a la familia entera.


Luego el tiempo transcurrió rápido, la tensión por la situación desapareció y me acordé de algo que quería hacer: obtener el libro Crepúsculo sí o sí. Estaba quizás un tanto ¿obsesionada? con esa imagen de la tapa, esas manos blancas, puras, de una mujer mostrando una apetitosa manzana. Tenía en mi mente los colores rojo, negro y blanco. Además sabía que la lectura sería, sin duda alguna, un espacio de escape para soportar todo aquello que vendría después.

Entonces, emprendí la marcha hacia la peatonal para comprar en Códice eso que deseaba. Pero vislumbraba un menudo problema: el tiempo. Sólo faltaban cuarenta y cinco minutos para que saliera el colectivo desde Paraná hasta María Grande, lugar al cual debía retornar. Estaba obligada a salir del Hospital San Martín, conseguir la obra de Meyer, volver hasta allí para buscar a mí tía y seguir hasta la Terminal. ¡Todo eso en tres cuartos de hora! Asumí que existían tal vez otras soluciones al alcance de mis manos como tomar un remís o un ómnibus, pero con respecto a este último no sabía bien cuál iba hasta el centro de la ciudad y en relación a la primera opción, ya había gastado demasiado dinero en tantos viajes que decidí caminar.


Así que puse en movimientos las piernas agradeciendo a mi medianamente buen estado aeróbico el cual permitió un andar apresurado. Llegué a Códice y pregunté por Crepúsculo. En ese lapso, enfoqué mi mirada en los labios del vendedor, no porque fueran atractivos sino debido a que esperaba una respuesta positiva. Pero este afirmó textualmente: “no hay nada de Stephenie Meyer, vendimos todo para Navidad”. Desde mi fuero interno, lo detesté, y a la librería también por no brindarme lo que buscaba. Rápidamente, observé un espacio abarrotado de literatura infantil y tomé algo para mi hijo. Debo confesar que la elección fue al azar pues en ese instante la bronca se echó como un manto de niebla sobre todo criterio de selección. Además, aunque suene egoísta, era “mi tiempo”. Esos minutos me pertenecían porque, junto a los de la lectura, son los únicos que borran transitoriamente toda relación de amor. Dejo de ser madre, esposa, amiga,… somos el libro y yo; nada ni nadie existe fuera de esto.


Retornando, salí del local y comencé a transitar lo más rápido que pude mientras las agujas del reloj avanzaban sin tregua. Durante el camino y a medida que los rayos de sol golpeaban mi piel en forma directa, “se me prendió la lamparita” al recordar la existencia de otra librería: “El Templo del libro” (ya sabía que en la de la Terminal no lo tenían). Cuando entré en dicho negocio, sonreí internamente pues lo primero que divisó la vendedora fue aquello que traía en una bolsa traslúcida otorgado por la competencia. Pero no me importó; esta vez me sentí más que feliz. Allí vi lo que necesitaba, parecía que estaba esperando mi llegada. Era para mí. Además, averigüé si estaba el resto de la colección de Meyer y la mujer respondió que sí. Mi disco rígido guardó secretamente esa información.


Después de salir del local, comencé a darme cuenta de que mis pies quemaban. Habían aflorado aquellas manchas rojas, que luego se convertirían en ampollas, a causa de la fricción producida por las chinelas. Era un dolor bastante insoportable. Sin embargo, seguí avanzando conforme los minutos volaban. Volví a agradecer a mis piernas por trasladarme hasta el hospital donde me esperaban ansiosas mi mamá y mi tía. Sólo faltaban cinco minutos para la salida del colectivo. ¡Y lo alcanzamos!


Arribé a mi ciudad con el alivio de saber que mi hermano estaba bien y con la ansiada obra reclamando a gritos ser leída (durante el viaje debí aguantar las ganas puesto que venía acompañada, conformándome únicamente con el sublime aroma a libro nuevo) unas horas antes de un nuevo crepúsculo.

martes, 20 de enero de 2009

Aspectos del marco que se modificaron innecesariamente en Crepúsculo/film y son parte de la esencia de Crepúsculo/novela

Antes que nada deseo reafirmar mi opinión de que:


1ro.: adoro la película Crepúsculo, me encantó, la voy a ver cientos de veces,


2do.: no hago elecciones de el libro o la peli, me gusta más esto o aquello, pues me parecen absurdas (es mezclar flores y frutas), siempre disfruto de ambas cosas por separado, la literatura es una cosa y el cine otra,


3ro.: en este post hago un análisis de CUATRO LOCACIONES (sólo eso) que creo que debieron ser más parecidas a la descripción del libro pues contribuyen a la construcción ficcional de la identidad de los personajes,


4to.: hago uso para esto de descripciones del libro y fotos de la peli para que aprecien la diferencia al contrastar ambas,


5to.: utilizo una terminología "técnica" del estudio de la narración que supone que para contar una "historia" la ubicamos en un "marco", y este marco se refiere a la ubicación espacial, la ubicación temporal, las características de los personajes. Yo me referiré al espacio cuando este afecta la identidad de los protagonistas.


Aclarado esto, les invito a leer mi análisis de ciertas cuestiones que me dejaron pensando, decisiones de los realizadores que no me convencieron.

Por otra parte, aunque me paso diciendo que la peli es la peli y el libro es el libro, que cine y literatura son dos lenguajes distintos, etc. etc. etc… (no pienso traicionar mis ideas al respecto), he descubierto en los últimos tiempos que si bien sigo pensando de este modo (no me importa lo “nuevo” que introduzcan en los hechos, tampoco que los diálogos se modifiquen, o que se adapten a otro contexto los sucesos e incluso que saquen episodios completos del argumento…) hay algo que me incomoda, y ahora pasaré a explicarlo.

He descubierto (asombrándome incluso a mí misma) que me molesta sobremanera que modifiquen el marco que las obras establecen para los hechos de la historia, y cuando digo marco me refiero a las particularidades relativas al espacio (los lugares) sobre todo cuando este influye en las características de los personajes; no así con respecto al tiempo (época, año, etc.) pues he visto adaptaciones/recreaciones de obras literarias maravillosas situadas en tiempos totalmente distintos a los de los libros (Hamlet de Kenneth Branagh o Romeo y Julieta de Baz Luhrmann, ambas del ‘96) en los que sin duda también se modifican los espacios pero en definitiva la obra ya es “otra cosa”, por lo que no me refiero a estas transformaciones.

Lo que “no me cierra” se parece a lo que sucede con las portadas de los libros: el protagonista es pelirrojo y lo hacen rubio, la muchacha es bajita y regordeta pero ponen una esbelta jovencita, se alude a una casa de madera y plasman una de cemento…

Entonces, me referiré en este post a las modificaciones del marco que consideré innecesarios o incomprensibles en el film Crepúsculo en relación con los datos que provee la novela (aclaro: la estoy leyendo por sexta vez -creo, pues perdí la cuenta- y así surgieron estas certezas que sólo eran una sospecha hasta ahora) sobre todo porque esos datos espaciales definen de cuerpo entero a los protagonistas.

La casa de Charlie

-Descripción de “Crepúsculo”

“Vivía en una casa pequeña de dos dormitorios que compró con mi madre durante los primeros días de su matrimonio.

[…]


Examiné la cocina después de que se fuera, todavía sentada en una de las tres sillas, ninguna de ellas a juego, junto a la vieja mesa cuadrada de roble. La cocina era pequeña, con paneles oscuros en las paredes, armarios amarillo chillón y un suelo de linóleo blanco. Nada había cambiado. Hacía dieciocho años, mi madre había pintado los armarios con la esperanza de introducir un poco de luz solar en la casa. Había una hilera de fotos encima del pequeño hogar del cuarto de estar, que colindaba con la cocina y era del tamaño de una caja de zapatos.”


-Mi análisis:

La idea que da el libro sobre la casa de Charlie es la que podría ser típica de un padre soltero, un divorciado que se dedica la mayor del tiempo a su trabajo y que no presta más que la atención imprescindible al lugar. Pudo haber sido un hogar pero este ha permanecido igual desde su separación, un tanto descuidado y paralizado en el tiempo: las sillas desiguales, la vieja mesa, las viejas cortinas que se han puesto amarillentas. Son parte de la idiosincrasia de Charlie Swan, son su identidad.

En ningún momento se da la idea de ser el poseedor de un hogar moderno, luminoso, acomodado ni floreciente, cosa que sí pasa en el film y esas sillas y mesa impecables, esas lámparas, esas cortinas y el bonito hogar de la sala resultan incoherentes.

La casa de los Cullen

-Descripción de “Crepúsculo”

“Luego, a escasos kilómetros, los árboles ralearon y de repente nos encontramos en una pequeña pradera, ¿o era un jardín? Sin embargo, se mantenía la penumbra del bosque; no remitió debido a que las inmensas ramas de seis cedros primigenios daban sombra a todo un acre de tierra. La sombra de los árboles protegía los muros de la casa que se erguía entre ellos, dejando sin justificación alguna el profundo porche que rodeaba el primer piso.

No sé lo que en realidad pensaba encontrarme, pero definitivamente no era aquello. La casa, de unos cien años de antigüedad, era atemporal y elegante. Estaba pintada de un blanco suave y desvaído. Tenía tres pisos de altura y era rectangular y bien proporcionada.

[…]

El interior era aún más sorprendente y menos predecible que el exterior. Era muy luminoso, muy espacioso y muy grande. Lo más posible es que originariamente hubiera estado dividido en varias habitaciones, pero habían hecho desaparecer los tabiques para conseguir un espacio más amplio. El muro trasero, orientado hacia el sur, había sido totalmente reemplazado por una vidriera y más allá de los cedros, el jardín, desprovisto de árboles, se estiraba hasta alcanzar el ancho río. Una maciza escalera de caracol dominaba la parte oriental de la estancia. Las paredes, el alto techo de vigas, los suelos de madera y las gruesas alfombras eran todos de diferentes tonalidades de blanco.”


-Mi análisis:

Los Cullen tienen un ilimitado poderío económico y eso se percibe en cada renglón del libro, lo que no es incoherente con seres centenarios que además deben proteger su identidad, mudarse frecuentemente pasar desapercibidos, lo que sin duda sólo es posible gracias a la solvencia material. Pero eso se acompaña de una sobriedad y discreción importante, de buen gusto y refinamiento. Todo esto está representado en el hogar de los Cullen, incluso el aspecto intemporal de esa casa antigua y el predominio de la blancura son sumamente sugerentes. Y no se tuvo en cuenta en lo más mínimo en la elección del edificio para la película, el que es una casa grande pero diminuta en relación con la vastedad gloriosa que suponemos debe tener, con espacios apretados y chicos, modernosa (ni por casualidad centenaria) y pretenciosa, con exceso de madera en un exterior que de blanco no tiene ni un ladrillo, con un piso de menos y nada de la pradera/jardín que debiera existir delante de ella.

La escuela de Forks

-Descripción de “Crepúsculo”

“Fue fácil localizar el instituto pese a no haber estado antes. El edificio se hallaba, como casi todo lo demás en el pueblo, junto a la carretera. No resultaba obvio que fuera una escuela, sólo me detuve gracias al cartel que indicaba que se trataba del instituto de Forks. Se parecía a un conjunto de esas casas de intercambio en época de vacaciones construidas con ladrillos de color granate. Había tantos árboles y arbustos que a primera vista no podía verlo en su totalidad. ¿Dónde estaba el ambiente de un instituto?, me pregunté con nostalgia. ¿Dónde estaban las alambradas y los detectores de metales?”

-Mi análisis:

El estilo particular de escuela de este pequeño pueblo que es Forks debe oponerse a una mole de varios pisos típica de todo establecimiento educativo de una gran ciudad como Phoenix. El instituto que define la novela, con poco aspecto de escuela, con abundante verde por todos lados, es muy particular puesto que innumerables sucesos se dan en el desplazamiento de un edificio a otro para asistir a cada clase o al comedor, estos sucesos (incluidos o no en la peli) sirven para dar identidad no sólo a los personajes sino a Forks mismo que nosotros entendemos como un personaje más.

Poco y nada tiene que ver ese monstruo desnudo de dos pisos con el lugar que aprendimos a apreciar.

El restaurante de Port Angeles: mesa en un reservado

-Descripción de “Crepúsculo”

“Nos condujo a una gran mesa para cuatro en el centro de la zona más concurrida del comedor.

Estaba a punto de sentarme cuando Edward me indicó lo contrario con la cabeza.

— ¿Tiene, tal vez, algo más privado? —insistió con voz suave a la anfitriona. No estaba segura, pero me pareció que le entregaba discretamente una propina. No había visto a nadie rechazar una mesa salvo en las viejas películas.

—Naturalmente —parecía tan sorprendida como yo. Se giró y nos condujo alrededor de una mampara hasta llegar a una sala de reservados—. ¿Algo como esto?”

-Mi análisis:

El encuentro de Bella y Edward en Port Angeles es crucial, la conversación que acontece en el restaurante y posteriormente marca un quiebre en su relación, era de esperar que el chico vampiro deseara un lugar discreto, no sólo para ayudar a Bella a reponerse del enfrentamiento con los indeseables que la acosaron, sino para mostrarse como él mismo sin beber ni comer, a la vez que posibilitar el sinceramiento.

Y a esto se suman otras cuestiones, Edward es un caballero de comienzo de siglo XX, y debemos reconocer que cualquier reclamo feminista del siglo XXI queda aplastado ante su galantería y aplomo mundano que se hacen evidentes en esta situación.

Todo esto desaparece al hallarse sentados en el medio de un restaurante rodeados de otros clientes, y no en esa burbuja propia que se creó en el episodio del libro.




Ahora bien, ¿por qué me molesta esto y no otras cosas? No estoy segura, es sólo una intuición personal, pero creo que el marco define a los personajes, precisa la historia, no es sólo un decorado ajeno y exterior sino que es un protagonista más de los hechos.

Quizá hallar locaciones, quizá el presupuesto para construir sets, quizá los tiempos e incluso el clima atenten contra ciertas elecciones que deben hacer un montón de personas que trabajan en un film, quizá no lo consideran importante, no sé. Sin embargo, me queda la duda ¿es necesario e inevitable hacer estos cambios?

Me gustaría conocer la opinión de ustedes, lectores…

viernes, 16 de enero de 2009

Otra letra de Mortal Love que parece hablar de Edward...



Las traducciones de la literatura y las letras de caciones no suelen captar la belleza del idioma en que fueron escritos, algo que suena bellísimo en el lenguaje en el que fue creado no parece adecuado en otra lengua, aún así les dejo el texto original y algo que intenta ser una traducción de esta canción de una de mis bandas de gothic metal favoritas (que ya les presenté), los noruegos de Mortal Love.

En este caso se trata de "Beautiful One" de su CD del 2002 "All the Beauty", nuevamente (como fue la vez anterior con el tema que dio nombre al disco) parece estar dirigida a Edward ¿verdad?, ¡quién más de nuestros personajes literarios/cinematográficos podría ser...
beautiful one!
Disfrútenla...

BEAUTIFUL ONE

Love me like I love you
Show me your paradise
Hold me when I hold you
Desire for you
Kiss my sweet lips
Lead me to the sky

Teach me about all your things
Your flesh, your blood, your you
Tell me my love is enough
Stop running, I'll do
Caress your skin
Like meadows in the wind

Beautiful one




HERMOSO

Ámame como te amo
muéstrame tu paraíso
sostenme cuando te sostengo
te deseo
besa mis dulces labios
llévame al cielo

Enséñame sobre todas sus cosas
tu carne, tu sangre, tu ser
dime que mi amor es suficiente
deja de correr
yo acariciaré tu piel
como prados en el viento

Hermoso

miércoles, 14 de enero de 2009

¡Recaída! Segunda ida al cine a ver Crepúsculo (¡esta vez en inglés!)


Cuando me enteré que estaban dando en el cine de mi ciudad (Paraná) Crepúsculo en inglés subtitulada, casi me da un patatús, obvio, DEBÍA ir a verla nuevamente, y si no fuera que me podrían llegar a expulsar de mi hogar si insisto un poco más sobre el tema... estaría cada día instalada en el cine hasta que la bajen de cartel...

Pero, en fin, ¡a conformarse!

Ayer, 13 de enero, me tomé nuevamente un pasaje al paraíso y esta vez iba con equipaje extra ya que me había devorado en el transcurso de la tarde el Libro Oficial de la Película, ah, y con un pasajero un tanto obligado: mi esposo, que se la aguantó incólume y hasta disfrutó un poquito.

¿Qué puedo decir que no haya dicho?

Volví a salir obnubilada del cine, y esta vez (como he estado escuchando ininterrumpidamente la banda de sonido) reconocí todos los temas musicales, detecté detalles inesperados, capté matices que se me habían escapado la primera vez, y aluciné, claro, A-LU-CI-NÉ con las voces originales; además de que corroboré que las traducciones del doblaje son -como siempre- terribles.

Para colmo de males me leí estos días los capítulos de Sol de Medianoche que circulan por la red, entonces estuve pendiente de cada gesto de Edward que dimensioné de otra manera. Claro ¡mi vida!, si estaba todo el tiempo intentando no hincarle el diente a la chica ¿cómo se iba a dejar llevar por la pasión?; y si ella era un enigma al que no podía leerle el pensamiento ¡lo desconcertaba todo el tiempo! Menuda lucha tenía que librar a cada instante, y (reitero) Pattinson se lució en cada pestañeo.

Más allá de que extrañé las mismas cosas que la vez anterior, encontré nuevas y estoy segura de que me sucederá en cada ocasión en que la vuelva a ver…

Ternura total: los gestos amorosos entre Jasper y Alice, por ejemplo ¿alguien se dio cuenta de que cuando pasan frente a la cámara en el invernadero (o lo que sea ese lugar en el que hacen abono -clase de biología-) él le entrega una flor pequeñita que ella huele. Ahhhh…

Anticipo genial: las miradas mortales que cruzan Jacob y Edward al final nos anuncian lo que sabemos que vendrá, su enfrentamiento por el amor de Bella pero también su contienda desde especies enemigas.


Insisto, leer el libro es una condición, porque la peli está pensada sólo para twilighters, el resto abstenerse, o en su defecto verla, callarse la boca e ir urgente a leerse las novelas.

martes, 13 de enero de 2009

¡¡¡¡Tengo el libro Oficial de la Película Crepúsculo!!!!

Como aún estoy en estado de shock de la emoción no voy a expresar mucho más...
Lo vuelvo a decir... ¡¡¡¡Tengo el libro Oficial de la Película Crepúsculo!!!!, acá lo pueden ver y lo que se observa detrás es la boleta de la librería que gentilmente me lo consiguió de ayer para hoy, exclusivamente...
¡Gracias Klaxika!

Me voy a leerlo, ya lo hojeé y casi me da un infarto...


lunes, 12 de enero de 2009

Lectoras que contrajeron la fiebre...


“[…] nunca me había pasado que un libro me atrajera y gustara tanto como Crepúsculo. ¡Es lo mejor que leí en mi vida! Porque aunque en el libro se narre un amor fantasioso, hay veces que en la vida uno se vuelve loco por otra persona y está dispuesto a todo con tal de ni despegarse de ella.

Yo pienso que este libro es único y obviamente no creo que haya otro igual.

[…]jamás pensé sentirme tan a gusto con un libro. Y es más, lo volvería a leer una y otra vez, estoy segura que no me cansaría de hacerlo.”

(Alex)


“¡¡¡Leí Crepúsculo!!!

¡¡¡Ay!!! Sin palabras…

La verdad, al comienzo, cuando lo empecé a hojear, tenía miedo de que no me gustara y de tener que darles ‘mi respuesta negativa’ a las chicas y a vos Gaby (súperfans de Crepúsculo). Pero no, comencé a leerlo. Al principio me pareció una historia normal, pero a medida que daba vueltas las hojas, me dí cuenta de que no es una historia común y corriente.

A este libro le habían hecho tanta propaganda que me intrigó. Quise leerlo por eso. Todos decían que les había encantado. Yo quise saber si a mí me parecía lo mismo y… ¡¡¡SÍ!!!

¡¡¡Me mató!!! La escritora se las ingenia para enamorarte del personaje (¡y conmigo lo logró!)

[…] a mí no me llaman esos cuentos de terror […] y este libro tenía vampiros, bueno, pero no importó.

[…] me enganché tanto que me ardían los ojos pero no paraba de leer.

Leí y leí hasta que lo terminé y después volví a leer los capítulos finales.

[…] En resumen me gustó su historia […] ¡Es espectacular!”

(Andy)


“La lectura es para mí una compañía en los momentos de soledad…, en realidad en todo momento, leyendo un libro me siento en compañía, cuando leo siento en algunos casos que los personajes me están hablando. Me gusta leer pero como nunca estoy apasionada por una historia: crepúsculo y sus continuaciones. Me encantaría poder comprarme los cuatro libros y voy a hacer lo imposible para ir a ver la peli. Me gustó mucho esta historia, me han gustado otras pero esta ¡me impactó! La verdad es que Stephenie Meyer es una genia, no aguanto las ganas de saber qué va a pasar en el cuarto libro […]”

(MaLu)


“Crepúsculo: esta magnífica y maravillosa historia llenó mi vida de momentos felices. Me atrapó por presentar una trama llena de incógnitas. Esto me permitió no detenerme ni mucho menos aburrirme.

Hay razones por las cuales cualquier amante de la literatura debería leer la obra de Stephenie Meyer:

-porque es una historia de amor diferente.

-porque la escritora logra que los sentimientos más profundos (entre una humana y un vampiro en este caso) adquieran la relevancia que merecen.

-porque a través de los capítulos sumerge al lector en los distintos estados emocionales. Logra alegrarte, entristecerte, llenarte de intriga y misterio, los que son revelados al final…”

(Cami)


jueves, 8 de enero de 2009

¡¡DVD de Crepúsculo!!


Ya hay fecha para la salida del DVD de la película Crepúsculo, al menos en USA, esperemos que sea simultáneo con el resto del mundo por respeto a los fans que hemos apoyado incondicionalmente el proyecto.
A soñar con los contenidos extras y esperar con los colmillos filosos...

Novedades de Alfaguara Juvenil Argentina: Libro de película Crepúsculo, edición especial de Crepúsculo


De buena fuente:

-Alfaguara Infantil y Juvenil estaría publicando en Argentina este fin de semana o inicios de la semana que viene el Libro oficial de la película Crepúsculo de Mark Cotta Vaz, además de una edición especial limitada de la novela con sobrecubierta diferente.

¡Hay esperanzas!


miércoles, 7 de enero de 2009

Palabras -escritas por Bécquer- que podrían ser de Edward...


Ya en ¡Piezas de a ocho! hace un tiempo publiqué un poema de Gustavo Adolfo Bécquer que me emocionó por su belleza (las Rimas son los textos líricos que más amo) y además me conmovió por su dulce romanticismo, tan pero tan sugerente como el de las novelas de Stephenie Meyer.


En una búsqueda casual afortunada, descubrí que varias de las Rimas en realidad podrían ser palabras exactas expresadas por Edward Cullen, el personaje literario masculino que ha enamorado a millones de corazones femeninos, ese ser único que la literatura nos ha obsequiado: el más bello de los seres ficcionales de los últimos tiempos, pero también el más fiel, el más sensible, el más fuerte... ¿Alguien duda del peso de la tareíta que asumió Robert Pattinson? Bueno, hasta ahora se viene sacando un diez...


Les dejo a continuación para que se deleiten: el mencionado texto de la Rima XXVII y el de la Rima XVI, tan increíblemente hermoso como la primera...

Sueñen...

XXVII

Despierta, tiemblo al mirarte;

dormida, me atrevo a verte;

por eso, alma de mi alma,

yo velo mientras tú duermes.

Despierta, ríes, y al reír tus labios

inquietos me parecen


relámpagos de grana que serpean

sobre un cielo de nieve.

Dormida, los extremos de tu boca

pliega sonrisa leve,

suave como el rastro luminoso

que deja un sol que muere.

¡Duerme!



Despierta, miras y al mirar tus ojos

húmedos resplandecen

como la onda azul en cuya cresta

chispeando el sol hiere.

Al través de tus párpados, dormida,

tranquilo fulgor vierten,

cual derrama de luz, templado rayo,

lámpara transparente.

¡Duerme!


Despierta, hablas y al hablar vibrantes

tus palabras parecen

lluvia de perlas que en dorada copa

se derrama a torrentes.

Dormida, en el murmullo de tu aliento

acompasado y tenue,

escucho yo un poema que mi alma

enamorada entiende.

¡Duerme!


Sobre el corazón la mano

me he puesto porque no suene

su latido y de la noche

turbe la calma solemne.

De tu balcón las persianas

cerré ya porque no entre

el resplandor enojoso

de la aurora y te despierte.

¡Duerme!


XVI


[Serenata]


Si al mecer las azules campanillas


de tu balcón,


crees que suspirando pasa el viento


murmurador,


sabe que, oculto entre las verdes hojas,


suspiro yo.


Si al resonar confuso a tus espaldas


vago rumor,


crees que por tu nombre te ha llamado


lejana voz,


sabe que, entre las sombras que te cercan,


te llamo yo.


Si se turba medroso en la alta noche


tu corazón,


al sentir en tus labios un aliento


abrasador,


sabe que, aunque invisible, al lado tuyo,


respiro yo.


Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas


domingo, 4 de enero de 2009

Más fotos del "día Crepúsculo"

Coincidencia curiosa: el día 02/01 estuvo "muy Forks": fresco, lluvioso, súper gris, lo cual es bastante raro ya que estamos en pleno verano; pero claro que el clima se confabuló con nosotras para darnos el ambiente adecuado, ¡menos mal que ninguna se cayó en el barro muy a lo Bella!

CrepúSculo Sta Fe02 01
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viernes, 2 de enero de 2009

CREPÚSCULO, la película: la intensidad hecha experiencia


Hace varias horas que llegué a mi casa luego de haber asistido -por fin- al cine a ver Crepúsculo. Esta ha sido, sin duda, la película que más ansiosamente he anhelado en los últimos tiempos. Debo reconocer que la inquietud angustiosa de la espera superó para mí la de los últimos films de mi querido Harry, e incluso creo que el nivel de insostenible deseo de que se produjera el estreno se equiparó solamente al que me produjo la saga de El Señor de los anillos. Lo que para mí es decir mucho, todo …diría.

De todas las lectoras que he contagiado, ocho me acompañaron en la aventura de cruzar al complejo de cines de la vecina Santa Fe, lo que fue genial. Seis de ellas (Cris, Andrea, Alexia, Cintia, Camila, Tere) viajaron en total tres horas de ida y tres de regreso para poder asistir a la función, dos más (Flopi y Ana) fueron mis "primeras contagiadas" allá por el 2007 cuando fueron mis alumnas; todo lo cual deja a las claras lo que es esta pasión, y me resulta realmente conmovedor. Y por supuesto, mi esposo tuvo el aguante de siempre, pues respaldó mi excursión, si bien vio otra película.


Como prometí hablar de la experiencia, allá voy…, y como de costumbre aclaro que no me dejo llevar por las críticas de otros, ni para opinar sobre literatura ni para expresar lo que me produce una película. Es así que habiendo leído todo tipo de comentarios, yo labro el mío, total y subjetivamente, porque no hay otro modo de emitir opinión acerca del arte, por más que los críticos pretendan con engreimiento vano aducir objetividad. Se opina desde la tripas, pues -como alguien dijo por allí-… escribimos (si es en serio) desde las tripas.


Y la verdad es que me demoré estas horas para empezar a hilvanar ideas, pues si el libro fue para mí -y sigue siendo en cada relectura- una experiencia fuerte, sólo puedo describir la instancia cinematográfica vivida con una palabra: INTENSA.

Por eso mismo, estoy aún procesando la vivencia, demasiado involucrada en el otro mundo -el de la ficción- como para desear regresar. Y esta fue sorprendente, avasallante, poderosa, demasiado breve para mi gusto… pues desgraciadamente ¡terminó muy pronto!

Resumiendo: ¿me gustó? ABSOLUTAMENTE, ¡ME ENCANTÓ!

Adoro los actores que eligieron para los personajes, no habrá otro Edward ni otra Bella, jamás. Pero tampoco otro Jacob, otra Alice, otro Jasper, y así seguiría.

Debo confesar, que por momentos contuve el aliento porque lo que sucedía en la pantalla revelaba un grado tan alto de potente tensión que hasta la respiración de los espectadores era inoportuna. Sin embargo, este es un aspecto que creo sólo es posible dimensionar si se han leído los libros.

Por eso es que me pregunto: ¿qué pasa con los espectadores/lectores y los espectadores/no lectores de las novelas de Meyer?

Es probable que los primeros si esperan fidelidad absoluta, copia servil, se desilusionen; pero sospecho que tristemente los segundos no van a entender nada y la considerarán una peli más de romance adolescente un tanto más complicada.

A menos que, sin pertenecer a ninguno de esos casos, crean como yo que el libro es una cosa mientras que la peli es una lectura de alguien, es lo que un lector imaginó al leer, por lo que si capta el espíritu de la obra literaria es más que suficiente, y esta, según yo creo, captura la esencia de la primera novela de la saga. Al punto de que, para mí, fue reveladora, me completó, me rellenó vacíos, se coló en los intersticios que la lectura me había dejado complementándola. Por ejemplo, aun cuando la voz de Bella aparece en off intentando representar su punto de vista patente en el libro, la cámara recrea una mirada ajena que precisamente me detalla, me devela aspectos que el libro -justo por esa artimaña narrativa- no puede: la torturada lucha de Edward que se refleja en cada gesto, en cada mirada, en la postura de su cuerpo, la desquiciante batalla entre el instinto asesino y los sentimientos, que quizá sólo Sol de medianoche nos explique.

Doy fe de que seis de las que compartimos la experiencia ayer, 2 de enero, el segundo día de exhibición en Argentina, en la Sala 1 del Cinemark Santa Fe, salimos felices del cine, casi extasiadas; sin embargo cada espectador es un mundo y podrá sacar las conclusiones que quiera.


Casi muero por paro cardíaco en escenas como: el diálogo en el bosque 1 y 2, el beso en la habitación de Bella, la llegada de Edward y Bella a la escuela (él de lentes), el falso mordisco y beso de la escena final del baile.

Aluciné con: el juego de béisbol (sublime), la piel iridiscente de Edward (gloriosa), la escalada del árbol, el auto de Edward.

Extrañé: (sí, y no es ser incongruente) más sonrisas y más llanto por parte de Bella, más noches de vigilia con Edward en su cuarto (él cantándole), más Alice (que es adorable), más sonrisas de Jasper (para que luzcan sus hoyuelos increíbles), el zapato con taco en el baile de graduación, los extraordinarios hermanos en el evento.

No me importó en lo más mínimo: lo “nuevo”, “lo inventado”.

Odié: que Cinemark trajera sólo versiones dobladas al español con voces espantosas, lo que supone dos cosas: o que no saben nada y creen que es una peli para niños, o que tienen el prejuicio de que los adolescentes no saben ni quieren leer. Odié no poder oír la maravillosa voz de Pattinson. ¡DVD urgente!


El amor de Bella y Edward...


[Dos y uno]

Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan y, al besarse,
forman una sola llama.


Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.


Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.


Dos jirones de vapor
que del lago se levantan
y, al juntarse allá en el cielo,
forman una nube blanca.


Dos ideas que al par brotan;
dos besos que a un tiempo estallan
, dos ecos que se confunden;
eso son nuestras dos almas.


Rima XXIV, Gustavo Adolfo Bécquer


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