miércoles, 11 de febrero de 2009

Poemas que expresan sentimientos de Luna Nueva


Soy consciente de que he andado muy haragana con el blog últimamente (si se puede decir que estudiar es "haraganear" en realidad), pero he regresado, por lo que… ¡no se sientan abandonados mis queridos “twilighters”!

En esta ocasión les traigo nuevamente poesía vinculada a la historia que tanto amamos. En este caso, en particular se relaciona con hechos tristísimos que acontecen en Luna Nueva, los que supongo son de público conocimiento por lo que no creo cometer una infidencia: la separación prolongada y horrorosa, si bien temporal, de Edward y Bella.

Debo hacer honor a la verdad y aclarar que el descubrimiento no es mérito mío, sino que dos amorosas y gentiles seguidoras del blog -Patrycia y Cascabel- comentaron acerca de algunos poemas que representaban sentimientos de los queridísimos personajes creados por Stephenie, por lo tanto decidí buscarlos y hacer un post especial con ellos.

Uno de estos pertenece precisamente a uno de los autores preferidos de nuestra escritora favorita, el cual no necesita ninguna presentación e incluso Stephenie introduce algunas cuestiones en la historia vinculadas a su obra más famosa: Romeo y Julieta, sin duda que hablo de William Skakespeare. En este caso se trata de uno de sus bellísimos sonetos (gracias Cascabel) cuyo sentido podría atribuirse al sentir de Edward.

El segundo texto, es un poema que circula en Internet con supuesta autoría de Borges (gracias Patrycia), al que no corresponde en realidad, lo que ha originado más de una polémica ya que pertenece a un autor del que sólo es posible saber su nombre: Gustavo Alejandro Castiñeiras. En este caso podría leerse como si fueran palabras de Bella. (Debo aclarar que para publicarlo corregí su ortografía, pues no sé si la versión original o las copias posteriores incluyeron defectos de escritura.)


SONETO 27


(William Shakespeare)

Rendido de fatiga, me apresuro hacia el lecho

y al querido reposo, tras mi esforzada marcha.

Pero un nuevo viaje, comienza en mi cabeza,

para afán de mi mente, tras mi esfuerzo del cuerpo.

Porque mis pensamientos, lejos de mi morada,

emprenden hacia ti un fervoroso éxodo

y mantienen abiertos, mis párpados cansados,

mirando las tinieblas que contemplan los ciegos.

Mas la visión ficticia de mi cansado espíritu,

presenta tu fantasma, ante mis ojos ciegos,

que cual joya colgada en la siniestra noche,

embellece tinieblas, renovando su rostro.

Ved, de día mis miembros y de noche mi cuerpo,

por tu culpa y mi culpa, no alcanzan el reposo.


Poema de un recuerdo

(Gustavo Alejandro Castiñeiras)

Dime por favor dónde no estás

en qué lugar puedo no ser tu ausencia

dónde puedo vivir sin recordarte,

y dónde recordar, sin que me duela.

Dime por favor en qué vacío,

no está tu sombra llenando los centros;

dónde mi soledad es ella misma,

y no el sentir que tú te encuentras lejos.

Dime por favor por qué camino,

podré yo caminar, sin ser tu huella;

dónde podré correr no por buscarte,

y dónde descansar de mi tristeza.

Dime por favor cuál es la noche,

que no tiene el color de tu mirada;

cuál es el sol, que tiene luz tan solo,

y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor donde hay un mar,

que no susurre a mis oídos tus palabras.

Dime por favor en qué rincón,

nadie podrá ver mi tristeza;

dime cuál es el hueco de mi almohada,

que no tiene apoyada tu cabeza.

Dime por favor cuál es la noche,

en que vendrás, para velar tu sueño;

que no puedo vivir, porque te extraño;

y que no puedo morir, porque te quiero.

jueves, 5 de febrero de 2009

Profe Crepúsculo recibe otro premio: ¡Blog Amigable!

Para ser un recién nacido a Profe Crepúsculo le está yendo muy bien, claro que no sería así sin la gente generosa y simpática que llega hasta aquí, se toma el trabajo de leer, deja saludos, mensajes preciosos, comentarios....

En este caso, nuevamente recibí un premio de parte de mi amigo Deigar de Literatura Juvenil, quien consideró que este espacio dedicado a la pasión Crepúsculo merecía el galardón de Blog amigable. A él se sumaron Claudia de Twilighters-Robert y Aredhel de Just Kristen Stewart. Gracias chicos ¡¡Todo un honor!!
Y (como ya expresé en ¡Piezas de a ocho!), aunque no pude hallar quién creó este regalo, lo cierto es que circula por toda la red y va dando alegría a quienes lo recibimos.

Y aunque me parecen alocadas dos de las consignas que debo respetar: cumplo con ellas...

1-Agradecer y mencionar a quien nos premió, obvio... ¡¡GRACIAS Deigar de Literatura Juvenil!! ¡¡Gracias Claudia de Twilighters-Robert!! y ¡¡Gracias Aredhel de Just Kristen Stewart!! que generosamente me distinguieron con este galardón (lo alocado viene ahora...)

2-Decir 3 cosas que no haya hecho y me gustaría hacer (ya las dije en ¡Piezas de a ocho!, así que no me voy a contradecir): Mmmmm... conocer Escocia/Irlanda/Inglaterra (y si me cruzo a Orlando Bloom o a Robert Pattinson en la calle mejor), publicar libros, vivir en un lugar donde haya frío todo el año.

3-Decir 3 cosas que no haya hecho y jamás haría: nadar, viajar en barco, ir de vacaciones a la playa (por si no se entiende: odio el verano, el calor me da alergia ...literalmente)

4- Entregar el premio a seis blogs amigos/amigables (lo que tampoco es alocado, pero sí complicado... Insisto ¿sólo seis?) Allá vamos...

-A Nora de Imágenes Crepúsculo, pues desde que hallé su blog y me comuniqué con ella ha sido extremadamente amable y gentil, además que ha creado un espacio bellísimo e increíble que da gusto visitar.

-A Cris, mi amiga súper-lectora de Signos Musicales, quien colabora con este blog, nos visita, comenta, y claro que tiene un blog genial, tan recién nacido como nosotros en donde combina música, literatura y cine.


-A Fernanda, Casandra y Oscar de ...Club Twilight..., quienes nos linkearon enseguidita y se comunicaron conmigo por mail amorosamente para que yo pudiera resolver la cuestión del enlazarlos.


-A Barbinortena de Novelas Vampíricas Románticas, pues es simpatiquísima y gentil y en su blog genial hace una labor espectacular por difundir la literatura vampírica …que adoro.


-A María del Carmen de Libros sin tinta… ¿qué se puede decir de esta mujer amorosa y amable hasta lo indecible? …que responde todos los mail y comentarios y que consigue los libros más inconseguibles… sobran las palabras.


-A Alejandra -mi amiga, ex alumna, colega, compinche, quien alberga la esperanza de heredar mi biblioteca pues cree que va a vivir mucho más que yo (jeje)-, quien tiene un blog adorable sobre las cosas que hace en la escuela con sus chiquitines: ¡Cuidado! Gurises escribiendo…, a quien estoy intentando transformar en twilighter y por lo menos ya la hice fan de la peli…



A todos ustedes... ¡Gracias por ser amigables con los lectores que los visitan!

lunes, 2 de febrero de 2009

La Bella Torpeza nuestra de cada día…



Increíblemente en un libro cuyo ingrediente sobrenatural es tan fuerte como el de los vampiros y los hombres lobo -perfectos, atractivos, terriblemente ágiles y fuertes, casi indestructibles, que todo lo hacen bien- Bella Swan conquista nuestros corazones por lo opuesto, es decir por ser “taaaan humana”.


Y como humana precisamente es que tiene un montón de particularidades con las que es fácil sentirse identificados.


Es agradable saber que ella como puede sucedernos a cualquiera de nosotros sufre una torpeza casi crónica, pues se tropieza, se le caen las cosas, por obvias razones le aterran los deportes o bailar y sufre accidentes permanentemente.


Pero además hay otras cualidades que la hacen accesible y cercana: se siente disgustada al ser el foco de atención, al sentirse el centro de las miradas, al descubrir que los demás no tienen su mismo sentido del humor y no entienden sus respuestas.


Todos somos un bicho raro en algún sentido y el hallar un personaje tan querible, y al que además las cosas terminan saliéndole bien: enamorándose de alguien único y maravilloso, teniendo una familia adorable, conservando la amistad de quienes más quiere, incluso logrando superar todas las desventajas físicas, aún cuando empezó “tan mal”… nos da esperanzas.


Comparto algunos fragmentos de Crepúsculo que me parecen muy significativos al respecto, y más adelante iré incorporando segmentos de los otros libros…


O los pueden seleccionar ustedes y enviármelos ¿qué les parece?


“Yo sería la chica nueva de la gran ciudad, una curiosidad, un bicho raro.”


“No sintonizaba bien con la gente de mi edad. Bueno, lo cierto es que no sintonizaba bien con la gente. Punto. Ni siquiera mi madre, la persona con quien mantenía mayor proximidad, estaba en armonía conmigo; no íbamos por el mismo carril. A veces me preguntaba si veía las cosas igual que el resto del mundo. Tal vez la cabeza no me funcionara como es debido.


Pero la causa no importaba, sólo contaba el efecto. Y mañana no sería más que el comienzo.”

“Puedo hacerlo, me mentí sin mucha convicción. Nadie me va a morder. Al final, suspiré y salí del coche.
Mantuve la cara escondida bajo la capucha y anduve hasta la acera abarrotada de jóvenes. Observé con alivio que mi sencilla chaqueta negra no llamaba la atención.”


“—Bueno, es muy distinto de Phoenix, ¿eh? —preguntó.

—Mucho.

—Allí no llueve a menudo, ¿verdad?

—Tres o cuatro veces al año.

—Vaya, no me lo puedo ni imaginar.

—Hace mucho sol —le expliqué.

—No se te ve muy bronceada.

—Es la sangre albina de mi madre.

Me miró con aprensión. Suspiré. No parecía que las nubes y el sentido del humor encajaran demasiado bien. Después de estar varios meses aquí, habría olvidado cómo emplear el sarcasmo.”

“Mi profesor de Trigonometría, el señor Varner, a quien habría odiado de todos modos por la asignatura que enseñaba, fue el único que me obligó a permanecer delante de toda la clase para presentarme a mis compañeros. Balbuceé, me sonrojé y tropecé con mis propias botas al volver a mi pupitre.”


“Volvió a mirarme fijamente y nuestras miradas se encontraron. La expresión de su rostro era de lo más extraña, hostil, airada. Pasmada, aparté la vista y me sonrojé otra vez. Tropecé con un libro que había en el suelo y me tuve que aferrar al borde de una mesa. La chica que se sentaba allí soltó una risita.”


“Una fina capa de nieve cubría el césped y el techo de mi coche, y blanqueaba el camino, pero eso no era lo peor. Toda la lluvia del día anterior se había congelado, recubriendo las agujas de los pinos con diseños fantásticos y hermosísimos, pero convirtiendo la calzada en una superficie resbaladiza y mortífera. Ya me costaba mucho no caerme cuando el suelo estaba seco; tal vez fuera más seguro que volviera a la cama.”


“Recogí los libros y luego me puse en pie para dirigirme hacia la puerta. Pretendí hacer una salida dramática de la clase, pero, cómo no, se me enganchó una bota con la jamba de la puerta y se me cayeron los libros. Me quedé allí un momento, sopesando la posibilidad de dejarlos en el suelo. Entonces suspiré y me agaché para recogerlos.”


“— ¿Te refieres al hecho de que eres incapaz de caminar por una superficie plana y estable sin encontrar algo con lo que tropezar?

—Obviamente.”


Eventos personales de torpeza suprema…


Les cuento uno mío, muy reciente… ¿Qué tal si se suman y dejan en los Comentarios relatos de los que les han sucedido a ustedes?


Hace unos días pasé un período feliz releyendo Amanecer, que como bien saben todos es muuuuy gordo. Ya estaba instalada dispuesta a leer recostada en mi almohada favorita cuando me doy cuenta que me faltaba el libro. Me estiro desde la cama hacia el mueble que está al lado, lo tomo con una mano y … ¡sale despedido acompañado de mi más que desesperado grito! (ya que cuido a estos libros más que a mi persona)… Sucesión de desafortunados eventos: el libro golpea una botella de agua (como las que dejo habitualmente por toda la casa), esta se tumba, el libro cae al piso al lado del agua que se desparrama libremente hacia abajo de la cama donde está mi perro que sale “volando”, rescato el libro desesperada, me apresuro a buscar un trapo… y cuando me inclino a secar el agua me doy con toda el alma la cabeza contra el extremo filoso del mueble…


Ah, pero el libro ¡¡está intacto!!


En fin…¿quién cuenta una mejor?

martes, 27 de enero de 2009

¡¡Profe Crepúsculo recibió el premio Symbelmine!!

Imagínense mi emoción cuando ayer recibí la comunicación de nuestro común amigo bloggero Deigar (montón de gente lo conoce, así que supongo que muchos de los que lean esto sabrán de quien hablo) del sitio Literatura juvenil, diciéndome que me pasara por su blog pues tenía una sorpresa... ¡Y ERA ESTE PREMIO!
Además posteriormente se sumaron a él
Claudia de Twilighters-Robert y Aredhel de Just Kristen Stewart. Demasiada alegría...



Por supuesto que ya lo dije, pero lo repito: ¡¡muchísimas gracias!!, porque esto de bloggear sobre Crepúsculo es una pasión, y es una pasión también la que siento por la lectura, la escritura, la literatura juvenil y me produce una profunda alegría el contagiarlas...

Sin embargo, sumado al gusto por el reconocimiento, hay un elemento extra: Tolkien es sumamente significativo para mí, es mi autor más amado de fantasía épica, y que se trate de un galardón con el nombre de las bellas y humildes florecitas que crecen en Rohan, sobre las tumbas de los reyes de los rohirrim, es totalmente encantador...


En fin..., bien difícil se me pone esto de elegir siete blogs cuando sigo tantos que me inspiran respeto y afecto, cuando hay tantos amigos queridos que se dedican a postear sin descanso, a crear, a escribir... Intentaré...


Pero antes que nada cumplo con las prescripciones:

El premio SYMBELMINE es otorgado en agradecimientos a los blogs con los cuales sentimos que hemos establecido un lazo, reconociendo su trabajo y como un motivo más para estrechar vínculos existentes, para que así, no nos olvidemos de los que hacen que cada día queramos seguir haciendo lo que hacemos.

Elijo entregar los siete premios a aquellos blogs que han ayudado a difundir Profe Crepúsculo, cuyos adnistradores han sido generosos comentando aquí, o sumándose como seguidores de este blog, y por supuesto ayudan a difundir esto mismo que yo amo: los libros (y, sí, ya sé, nos repetimos mutuamente... ¡pero qué se le va a hacer!):

Literatura Youth Fantasy: Arantxa y Aran, porque son las amigas más fieles que me traje desde mi otro blog ¡Piezas de a ocho!, y son maravillosas en lo que hacen, saben cuánto respeto su labor fabulosa por la literatura fantástica juvenil...

Juvenil Romántica: Darkmoon, Cirial y DaYla, a quienes también conocí a través de mi proyecto ¡Piezas de a ocho!, pero a quienes admiro por lo genial de su blog, además de compartir la pasión por la literatura juvenil romántica...

Libros sin tinta: María del Carmen, que es una genia que difunde la lectura incansablemente, lo que me parece una tarea imprescindible, y además es la amabilidad y gentileza hecha persona...

Signos musicales: Cris -amiga, alumna, colega- a quien he contagiado la fiebre Crepúsculo y la locura bloggera, además de compartir con ella el amor a la buena música y la lectura voraz...

Cielo Tormentoso: Lore Cullen, mi fiel lectora en ¡Piezas de a ocho!, mi fiel seguidora acá, la valiente y creativa escritora...quien está renovando su blog y le está quedando precioso.

Novelas románticas vampíricas: Barbinorteña, por hacer ese blog increíble sobre mis personajes favoritos...VAMPIROS... ¡tenés todo!, casi no encuentro nada que pasarte...

Twilight Angels: Katy -o como se hace llamar... Alice Cullen-...¿o era al revés?, también mi seguidora en Piezas..., quien hace un blog espectacular con sus "colegas"...

A TODOS USTEDES, GRACIAS POR ENLAZARME, COMENTAR, LEERME, COMPARTIR IDEAS, HACER LO QUE HACEN EN SUS BLOGS... Y ME DAN GANAS DE SEGUIR...


Ya otorgados los premios les explico los requisitos que deben cumplir:

- Escribir un post mostrando el premio recibido, citar el nombre de quien te lo dio y cuál es su blog o web, enlazarlo allí mismo.

-Elegir 7 blogs o sitios de internet que por su calidad, su afinidad o por cualquier otra razón hayan conseguido establecer un vínculo que desees reforzar y premiar; luego: enlazarlos en el post escrito y notificar a los elegidos con un comentario.

-Opcional: Exhibir el premio de modo permanente en tu blog.

lunes, 26 de enero de 2009

Crónica antes del crepúsculo

Hace un tiempo en el Chat- box alguien me comentó sobre la odisea que había sido conseguir el libro Crepúsculo, ese que tantos deseos tenía de leer (culpa mía). Yo le dije: deberías escribirlo... y lo hizo, y además bellísimamente.

Por eso hoy el post le pertenece a mi amiga Valeria -una lectora apasionada, voraz, incansable, entusiasta-, a quien ahora contagié la fiebre Crepúsculo, pero con quien además comparto la magia de Harry.

¡Gracias, Vale!


Eran dos. Aparecieron en las plantas de mis pies. Me dolían, ardían y molestaban. Entonces las observé: allí estaban esas dos manchas rojas augurando unas grandes ampollas que me harían recordar por unos cuantos días el recorrido realizado.


Todo comenzó así… La mañana lucía soleada anunciando una jornada de intenso calor. Ni siquiera una nube se animaba a aparecer en el cielo para quitarle un poco de protagonismo al colosal astro. Estaba en Paraná junto a mi gente soportando más de cinco horas de preocupación y “nervios de punta” debido a que mi hermano había sido sometido a una importante cirugía. Pero la angustiosa espera encontró su fin cuando confirmé que todo había salido bien. El clavo de platino de cuarenta y dos centímetros de largo ya se encontraba sosteniendo el fémur de Dante y tal vez, de alguna manera, sosteniendo en pie a la familia entera.


Luego el tiempo transcurrió rápido, la tensión por la situación desapareció y me acordé de algo que quería hacer: obtener el libro Crepúsculo sí o sí. Estaba quizás un tanto ¿obsesionada? con esa imagen de la tapa, esas manos blancas, puras, de una mujer mostrando una apetitosa manzana. Tenía en mi mente los colores rojo, negro y blanco. Además sabía que la lectura sería, sin duda alguna, un espacio de escape para soportar todo aquello que vendría después.

Entonces, emprendí la marcha hacia la peatonal para comprar en Códice eso que deseaba. Pero vislumbraba un menudo problema: el tiempo. Sólo faltaban cuarenta y cinco minutos para que saliera el colectivo desde Paraná hasta María Grande, lugar al cual debía retornar. Estaba obligada a salir del Hospital San Martín, conseguir la obra de Meyer, volver hasta allí para buscar a mí tía y seguir hasta la Terminal. ¡Todo eso en tres cuartos de hora! Asumí que existían tal vez otras soluciones al alcance de mis manos como tomar un remís o un ómnibus, pero con respecto a este último no sabía bien cuál iba hasta el centro de la ciudad y en relación a la primera opción, ya había gastado demasiado dinero en tantos viajes que decidí caminar.


Así que puse en movimientos las piernas agradeciendo a mi medianamente buen estado aeróbico el cual permitió un andar apresurado. Llegué a Códice y pregunté por Crepúsculo. En ese lapso, enfoqué mi mirada en los labios del vendedor, no porque fueran atractivos sino debido a que esperaba una respuesta positiva. Pero este afirmó textualmente: “no hay nada de Stephenie Meyer, vendimos todo para Navidad”. Desde mi fuero interno, lo detesté, y a la librería también por no brindarme lo que buscaba. Rápidamente, observé un espacio abarrotado de literatura infantil y tomé algo para mi hijo. Debo confesar que la elección fue al azar pues en ese instante la bronca se echó como un manto de niebla sobre todo criterio de selección. Además, aunque suene egoísta, era “mi tiempo”. Esos minutos me pertenecían porque, junto a los de la lectura, son los únicos que borran transitoriamente toda relación de amor. Dejo de ser madre, esposa, amiga,… somos el libro y yo; nada ni nadie existe fuera de esto.


Retornando, salí del local y comencé a transitar lo más rápido que pude mientras las agujas del reloj avanzaban sin tregua. Durante el camino y a medida que los rayos de sol golpeaban mi piel en forma directa, “se me prendió la lamparita” al recordar la existencia de otra librería: “El Templo del libro” (ya sabía que en la de la Terminal no lo tenían). Cuando entré en dicho negocio, sonreí internamente pues lo primero que divisó la vendedora fue aquello que traía en una bolsa traslúcida otorgado por la competencia. Pero no me importó; esta vez me sentí más que feliz. Allí vi lo que necesitaba, parecía que estaba esperando mi llegada. Era para mí. Además, averigüé si estaba el resto de la colección de Meyer y la mujer respondió que sí. Mi disco rígido guardó secretamente esa información.


Después de salir del local, comencé a darme cuenta de que mis pies quemaban. Habían aflorado aquellas manchas rojas, que luego se convertirían en ampollas, a causa de la fricción producida por las chinelas. Era un dolor bastante insoportable. Sin embargo, seguí avanzando conforme los minutos volaban. Volví a agradecer a mis piernas por trasladarme hasta el hospital donde me esperaban ansiosas mi mamá y mi tía. Sólo faltaban cinco minutos para la salida del colectivo. ¡Y lo alcanzamos!


Arribé a mi ciudad con el alivio de saber que mi hermano estaba bien y con la ansiada obra reclamando a gritos ser leída (durante el viaje debí aguantar las ganas puesto que venía acompañada, conformándome únicamente con el sublime aroma a libro nuevo) unas horas antes de un nuevo crepúsculo.

martes, 20 de enero de 2009

Aspectos del marco que se modificaron innecesariamente en Crepúsculo/film y son parte de la esencia de Crepúsculo/novela

Antes que nada deseo reafirmar mi opinión de que:


1ro.: adoro la película Crepúsculo, me encantó, la voy a ver cientos de veces,


2do.: no hago elecciones de el libro o la peli, me gusta más esto o aquello, pues me parecen absurdas (es mezclar flores y frutas), siempre disfruto de ambas cosas por separado, la literatura es una cosa y el cine otra,


3ro.: en este post hago un análisis de CUATRO LOCACIONES (sólo eso) que creo que debieron ser más parecidas a la descripción del libro pues contribuyen a la construcción ficcional de la identidad de los personajes,


4to.: hago uso para esto de descripciones del libro y fotos de la peli para que aprecien la diferencia al contrastar ambas,


5to.: utilizo una terminología "técnica" del estudio de la narración que supone que para contar una "historia" la ubicamos en un "marco", y este marco se refiere a la ubicación espacial, la ubicación temporal, las características de los personajes. Yo me referiré al espacio cuando este afecta la identidad de los protagonistas.


Aclarado esto, les invito a leer mi análisis de ciertas cuestiones que me dejaron pensando, decisiones de los realizadores que no me convencieron.

Por otra parte, aunque me paso diciendo que la peli es la peli y el libro es el libro, que cine y literatura son dos lenguajes distintos, etc. etc. etc… (no pienso traicionar mis ideas al respecto), he descubierto en los últimos tiempos que si bien sigo pensando de este modo (no me importa lo “nuevo” que introduzcan en los hechos, tampoco que los diálogos se modifiquen, o que se adapten a otro contexto los sucesos e incluso que saquen episodios completos del argumento…) hay algo que me incomoda, y ahora pasaré a explicarlo.

He descubierto (asombrándome incluso a mí misma) que me molesta sobremanera que modifiquen el marco que las obras establecen para los hechos de la historia, y cuando digo marco me refiero a las particularidades relativas al espacio (los lugares) sobre todo cuando este influye en las características de los personajes; no así con respecto al tiempo (época, año, etc.) pues he visto adaptaciones/recreaciones de obras literarias maravillosas situadas en tiempos totalmente distintos a los de los libros (Hamlet de Kenneth Branagh o Romeo y Julieta de Baz Luhrmann, ambas del ‘96) en los que sin duda también se modifican los espacios pero en definitiva la obra ya es “otra cosa”, por lo que no me refiero a estas transformaciones.

Lo que “no me cierra” se parece a lo que sucede con las portadas de los libros: el protagonista es pelirrojo y lo hacen rubio, la muchacha es bajita y regordeta pero ponen una esbelta jovencita, se alude a una casa de madera y plasman una de cemento…

Entonces, me referiré en este post a las modificaciones del marco que consideré innecesarios o incomprensibles en el film Crepúsculo en relación con los datos que provee la novela (aclaro: la estoy leyendo por sexta vez -creo, pues perdí la cuenta- y así surgieron estas certezas que sólo eran una sospecha hasta ahora) sobre todo porque esos datos espaciales definen de cuerpo entero a los protagonistas.

La casa de Charlie

-Descripción de “Crepúsculo”

“Vivía en una casa pequeña de dos dormitorios que compró con mi madre durante los primeros días de su matrimonio.

[…]


Examiné la cocina después de que se fuera, todavía sentada en una de las tres sillas, ninguna de ellas a juego, junto a la vieja mesa cuadrada de roble. La cocina era pequeña, con paneles oscuros en las paredes, armarios amarillo chillón y un suelo de linóleo blanco. Nada había cambiado. Hacía dieciocho años, mi madre había pintado los armarios con la esperanza de introducir un poco de luz solar en la casa. Había una hilera de fotos encima del pequeño hogar del cuarto de estar, que colindaba con la cocina y era del tamaño de una caja de zapatos.”


-Mi análisis:

La idea que da el libro sobre la casa de Charlie es la que podría ser típica de un padre soltero, un divorciado que se dedica la mayor del tiempo a su trabajo y que no presta más que la atención imprescindible al lugar. Pudo haber sido un hogar pero este ha permanecido igual desde su separación, un tanto descuidado y paralizado en el tiempo: las sillas desiguales, la vieja mesa, las viejas cortinas que se han puesto amarillentas. Son parte de la idiosincrasia de Charlie Swan, son su identidad.

En ningún momento se da la idea de ser el poseedor de un hogar moderno, luminoso, acomodado ni floreciente, cosa que sí pasa en el film y esas sillas y mesa impecables, esas lámparas, esas cortinas y el bonito hogar de la sala resultan incoherentes.

La casa de los Cullen

-Descripción de “Crepúsculo”

“Luego, a escasos kilómetros, los árboles ralearon y de repente nos encontramos en una pequeña pradera, ¿o era un jardín? Sin embargo, se mantenía la penumbra del bosque; no remitió debido a que las inmensas ramas de seis cedros primigenios daban sombra a todo un acre de tierra. La sombra de los árboles protegía los muros de la casa que se erguía entre ellos, dejando sin justificación alguna el profundo porche que rodeaba el primer piso.

No sé lo que en realidad pensaba encontrarme, pero definitivamente no era aquello. La casa, de unos cien años de antigüedad, era atemporal y elegante. Estaba pintada de un blanco suave y desvaído. Tenía tres pisos de altura y era rectangular y bien proporcionada.

[…]

El interior era aún más sorprendente y menos predecible que el exterior. Era muy luminoso, muy espacioso y muy grande. Lo más posible es que originariamente hubiera estado dividido en varias habitaciones, pero habían hecho desaparecer los tabiques para conseguir un espacio más amplio. El muro trasero, orientado hacia el sur, había sido totalmente reemplazado por una vidriera y más allá de los cedros, el jardín, desprovisto de árboles, se estiraba hasta alcanzar el ancho río. Una maciza escalera de caracol dominaba la parte oriental de la estancia. Las paredes, el alto techo de vigas, los suelos de madera y las gruesas alfombras eran todos de diferentes tonalidades de blanco.”


-Mi análisis:

Los Cullen tienen un ilimitado poderío económico y eso se percibe en cada renglón del libro, lo que no es incoherente con seres centenarios que además deben proteger su identidad, mudarse frecuentemente pasar desapercibidos, lo que sin duda sólo es posible gracias a la solvencia material. Pero eso se acompaña de una sobriedad y discreción importante, de buen gusto y refinamiento. Todo esto está representado en el hogar de los Cullen, incluso el aspecto intemporal de esa casa antigua y el predominio de la blancura son sumamente sugerentes. Y no se tuvo en cuenta en lo más mínimo en la elección del edificio para la película, el que es una casa grande pero diminuta en relación con la vastedad gloriosa que suponemos debe tener, con espacios apretados y chicos, modernosa (ni por casualidad centenaria) y pretenciosa, con exceso de madera en un exterior que de blanco no tiene ni un ladrillo, con un piso de menos y nada de la pradera/jardín que debiera existir delante de ella.

La escuela de Forks

-Descripción de “Crepúsculo”

“Fue fácil localizar el instituto pese a no haber estado antes. El edificio se hallaba, como casi todo lo demás en el pueblo, junto a la carretera. No resultaba obvio que fuera una escuela, sólo me detuve gracias al cartel que indicaba que se trataba del instituto de Forks. Se parecía a un conjunto de esas casas de intercambio en época de vacaciones construidas con ladrillos de color granate. Había tantos árboles y arbustos que a primera vista no podía verlo en su totalidad. ¿Dónde estaba el ambiente de un instituto?, me pregunté con nostalgia. ¿Dónde estaban las alambradas y los detectores de metales?”

-Mi análisis:

El estilo particular de escuela de este pequeño pueblo que es Forks debe oponerse a una mole de varios pisos típica de todo establecimiento educativo de una gran ciudad como Phoenix. El instituto que define la novela, con poco aspecto de escuela, con abundante verde por todos lados, es muy particular puesto que innumerables sucesos se dan en el desplazamiento de un edificio a otro para asistir a cada clase o al comedor, estos sucesos (incluidos o no en la peli) sirven para dar identidad no sólo a los personajes sino a Forks mismo que nosotros entendemos como un personaje más.

Poco y nada tiene que ver ese monstruo desnudo de dos pisos con el lugar que aprendimos a apreciar.

El restaurante de Port Angeles: mesa en un reservado

-Descripción de “Crepúsculo”

“Nos condujo a una gran mesa para cuatro en el centro de la zona más concurrida del comedor.

Estaba a punto de sentarme cuando Edward me indicó lo contrario con la cabeza.

— ¿Tiene, tal vez, algo más privado? —insistió con voz suave a la anfitriona. No estaba segura, pero me pareció que le entregaba discretamente una propina. No había visto a nadie rechazar una mesa salvo en las viejas películas.

—Naturalmente —parecía tan sorprendida como yo. Se giró y nos condujo alrededor de una mampara hasta llegar a una sala de reservados—. ¿Algo como esto?”

-Mi análisis:

El encuentro de Bella y Edward en Port Angeles es crucial, la conversación que acontece en el restaurante y posteriormente marca un quiebre en su relación, era de esperar que el chico vampiro deseara un lugar discreto, no sólo para ayudar a Bella a reponerse del enfrentamiento con los indeseables que la acosaron, sino para mostrarse como él mismo sin beber ni comer, a la vez que posibilitar el sinceramiento.

Y a esto se suman otras cuestiones, Edward es un caballero de comienzo de siglo XX, y debemos reconocer que cualquier reclamo feminista del siglo XXI queda aplastado ante su galantería y aplomo mundano que se hacen evidentes en esta situación.

Todo esto desaparece al hallarse sentados en el medio de un restaurante rodeados de otros clientes, y no en esa burbuja propia que se creó en el episodio del libro.




Ahora bien, ¿por qué me molesta esto y no otras cosas? No estoy segura, es sólo una intuición personal, pero creo que el marco define a los personajes, precisa la historia, no es sólo un decorado ajeno y exterior sino que es un protagonista más de los hechos.

Quizá hallar locaciones, quizá el presupuesto para construir sets, quizá los tiempos e incluso el clima atenten contra ciertas elecciones que deben hacer un montón de personas que trabajan en un film, quizá no lo consideran importante, no sé. Sin embargo, me queda la duda ¿es necesario e inevitable hacer estos cambios?

Me gustaría conocer la opinión de ustedes, lectores…

viernes, 16 de enero de 2009

Otra letra de Mortal Love que parece hablar de Edward...



Las traducciones de la literatura y las letras de caciones no suelen captar la belleza del idioma en que fueron escritos, algo que suena bellísimo en el lenguaje en el que fue creado no parece adecuado en otra lengua, aún así les dejo el texto original y algo que intenta ser una traducción de esta canción de una de mis bandas de gothic metal favoritas (que ya les presenté), los noruegos de Mortal Love.

En este caso se trata de "Beautiful One" de su CD del 2002 "All the Beauty", nuevamente (como fue la vez anterior con el tema que dio nombre al disco) parece estar dirigida a Edward ¿verdad?, ¡quién más de nuestros personajes literarios/cinematográficos podría ser...
beautiful one!
Disfrútenla...

BEAUTIFUL ONE

Love me like I love you
Show me your paradise
Hold me when I hold you
Desire for you
Kiss my sweet lips
Lead me to the sky

Teach me about all your things
Your flesh, your blood, your you
Tell me my love is enough
Stop running, I'll do
Caress your skin
Like meadows in the wind

Beautiful one




HERMOSO

Ámame como te amo
muéstrame tu paraíso
sostenme cuando te sostengo
te deseo
besa mis dulces labios
llévame al cielo

Enséñame sobre todas sus cosas
tu carne, tu sangre, tu ser
dime que mi amor es suficiente
deja de correr
yo acariciaré tu piel
como prados en el viento

Hermoso

El amor de Bella y Edward...


[Dos y uno]

Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan y, al besarse,
forman una sola llama.


Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.


Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.


Dos jirones de vapor
que del lago se levantan
y, al juntarse allá en el cielo,
forman una nube blanca.


Dos ideas que al par brotan;
dos besos que a un tiempo estallan
, dos ecos que se confunden;
eso son nuestras dos almas.


Rima XXIV, Gustavo Adolfo Bécquer


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